Proyecto en conjunto con TECNIDEC

Vea también: Página del proyecto construido.

EL SITIO

El sitio de Taima Taima fué descubierto por José María Cruxent en 1961, está ubicado al noroeste del Edo. Falcón siendo uno de los sitios arqueológicos más discutidos del Nuevo Mundo. Sin embargo, actualmente este yacimiento representa un punto importante e imprescindible para profundizar sobre el conocimiento acerca de la evolución ecológica de la organización humana en las áridas tierras Neotropicales, constituyendo una significativa contribución para la comprensión de la temprana población de América. . El trabajo de campo llevado a cabo en Taima-Taima por Cruxent en 1962 hasta 1970 incluye la excavación de un área de más de 150 m2, que expuso una rica megafauna fósil similar a la ya conocida de Muaco, sitio que, con El Jobo, Cucuruchú y Taima-Taima, forman un conjunto de sitios que muestran evidencias confiables de la presencia de los cazadores. Cruxent (1967-73) refirió la presencia de mastodontes, gliptodontes y megaterios. Sin embargo, el Dr. Claudio Ochsenius reconoció posteriormente la presencia de Haplomastodon, Glyptodon, Eremotherium, y Equus. Las excavaciones llevadas a cabo en 1976 estaban adyacentes al este de los realizados en 1970, excavándose cuarenta metros cuadrados (20 x 2 m). Las excavaciones de Taima-Taima iniciadas en 1961, se integran como proyecto de investigación de la Universidad Nacional Experimental Francisco de Miranda (UNEFM), institución en la cual presta sus servicios el Prof. Cruxent desde 1977, fecha de creación de dicha Universidad. Cruxent inscribe este proyecto en el Consejo de Investigaciones (Decanato de Investigaciones / UNEFM) con el título Taima-Taima: UN YACIMIENTO PALEO-INDIO DEL PLEISTOCENO CON ASOCIACION DE INDUSTRIA HUMANA, a través del Centro de Investigaciones Antropológicas, Arqueológicas y Paleontológicas (CIAAP).

Este yacimiento arqueológico, tiene gran importancia en la Prehistoria Americana, pues la relevancia de este sitio se basa en dos hechos fundamentales: 1) Constituye definitivamente el primer matadero de mastodontes con importantes asociaciones de la industria lítica humana que ha sido excavado y reseñado: y 2) Posee una serie de fechas de radiocarbono confirmadas que ubican el comienzo de la secuencia de matanza alrededor de 30.000 años, presentando pruebas determinativas en favor de Taima-Taima como el asentamiento humano más temprano de América, incluyendo los sitios arqueológicos más famosos en el Nuevo Mundo. En términos de implicación para la historia cultural, esta fecha es significativamente más temprana que la aceptada en los sitios de mantanza de Norte América (11.500 y 11.000). Desde el punto de vista arqueológico, los informes sobre Taima-Taima, presentan numerosos datos acerca de los registros estratigráficos y paleoecológicos y desde el enfoque paleoantropológico por primera vez en Sudamérica un sitio de mantanza obtiene conclusiones interesantes acerca de los estilos de caza y matanza de mastodontes, hoy totalmente extinguidos. A excepción de algunos escasos artefactos líticos distintivos del Complejo El Jobo, la mayoría de los restos culturales de las excavaciones de Taima-Taima antes a 1976 corresponden a herramientas de fortuna que implica la selección inteligente delitos naturales, los cuales fueron usados como yunques, golpeadores (pounders), ejes y cuchillos, algunos de ellos posiblemente enmangados. . Sin embargo, en el verano de 1976 se halla in-situ la sección de una punta de El Jobo en la cavidad pública de un esqueleto de un mastodonte joven, con una fecha de al menos 13.000 años A.P., los que llevó a reevaluar varios conceptos cruciales alrededor del temprano hombre Americano, su origen, su dispersión y antigüedad. De la misma manera, este nuevo descubrimiento descarta la Tradición Clovis (11.000-11.500 años antes) como la más temprana evidencia, así como su rango de centro de dispersión desde el cual derivó por subsecuentes migraciones de otras tradiciones Paleo-Indias conocidas hasta el presente en Sudamérica y América Central. Este descubrimiento fué de vital importancia para las investigaciones del Prof. Cruxent, ya que significaba la presencia del Hombre en Venezuela. y concretamente en el Estado Falcón, pudiendo entonces considerarse como el sitio más antíguo de América, tal como lo demostraron las fechas de carbono 14. El interés de Taima-Taima radica en que confirma la asociación del hombre con la megafauna fósil de fines del pleistoceno.

El Prof. Cruxent encontró el apoyo incondicional de la Corporación Mariano de Talavera, y la del Instituto de Patrimonio Cultural (IPC), quienes en Gaceta Oficial Nº 35.923 del 19 de Marzo de 1996, en Resolución 001-96, decidieron "Declarar al área conocida Quebrada Taima-Taima, Edo. Falcón en calidad de "BIEN DE INTERÉS CULTURAL", considerando que: "... en el curso de las investigaciones llevadas a cabo en la Quebrada Taima-Taima se ha detectado la presencia de artefactos líticos de cacería, restos óseos de megafauna extinta y fósiles de especies botánicas de significativa importancia para el desarrollo del conocimiento arqueológico, geológico y paleontológico continental...".

El Museo in-situ de Taima-Taima vendría a convertirse para el Prof. Cruxent en uno de sus más caros anhelos, ya que como siempre repite: "Venezuela me abrió sus brazos, por lo que quiero retribuirle dándole a conocer su Prehistoria".

LA PROPUESTA

La adaptación al clima intertropical requiere de grandes espacios sombreados y permeables a las brisas, condiciones que pueden ser logradas mediante el uso de cubiertas ligeras. Esta posibilidad se encuentra favorecida, a diferencia de otras latitudes, al eliminarse efectos negativos de ciertos factores climáticos, como lo son las cargas por acumulación de nieve o temperaturas excesivamente bajas.

Las diversas modalidades de membranas sintéticas que ofrece el mercado, han sido diseñadas y ensayadas para condiciones climáticas correspondientes a otras latitudes, sin disponer aun de estudios formales sobre su comportamiento bajo las condiciones de alta radiación, escasa nubosidad, pronunciados cambios diarios de temperatura, elevada insolación, etc. que privan en los trópicos.

La propuesta es estudiar el comportamiento de membranas de este tipo de cubiertas en el proyecto del museo arqueológico Taima Taima (Edo. Falcón); ubicación que se corresponde con una de las tres regiones del continente en las que se registran los mayores promedios de radiación (700 KJ/cm2), coincidiendo con una nubosidad media de 4,5 Octavos, altas velocidades de vientos (Max Med: 101,2km/h; Max Abs: 124,2k/h), elevada insolación (8,8 h) y altas temperaturas (Max. Med.: 32,2 ºC / Max. Abs.: 40,0 ºC ).

La idea de realizar una cubierta sobre la excavación arqueológica de Taima Taima, surge de la necesidad planteada por los investigadores que allí laboran, de mantener en las piezas halladas el máximo de autenticidad y evitar el deterioro que podría producirse en ellas de ser sometidas a un traslado hacia lugares donde puedan ser expuestas al público. Es por ello que se ha decidido, en el lugar de la peligrosa movilización de las piezas, hacer del mismo lugar de los hallazgos un espacio apto para la interrelación y compenetración del publico con las mismas y capaz de contener todo el valor de una investigación en la que se esconden las mas impresionantes revelaciones de nuestro pasado y donde el visitante pueda involucrarse de tal manera con todos los significados del proceso de búsqueda y hallazgo hasta sentirlos como parte de su propia esencia. La gran importancia de la investigación que allí se realiza y un espacio agreste de condiciones climáticas bastante particulares caracterizadas por fuertes vientos y una insolación con índices que se encuentran dentro de los mas altos del planeta, marcan las dos variables de principal relevancia en el desarrollo del proyecto. Por un lado la investigación sustentada en si misma como valor científico e histórico requiere de un espacio que lejos de establecer una competencia de códigos del lenguaje estético que buscan atrapar la atención del visitante, sea capaz de fusionarse con la verdadera esencia de los niveles de intercambio que del espacio se pretenden, mientras por otra parte, las adversas condiciones climáticas ameritan un profundo estudio de los componentes constructivos a ser utilizados dando como respuestas una estructura de en alto nivel tecnológico capaz de enfrentarse eficientemente a la adversidad e identificase al mismo tiempo con todo el concepto que envuelve la creación del museo arqueológico de Taima Taima. El proyecto consiste en la creación de una sala de exposición “in situ”, contenida dentro de los limites demarcados por los bordes de la excavación y utilizando el talud como único cerramiento lateral, creando una cubierta que siguiendo el trazo aproximado de lo que fuese en un momento la superficie del terreno genera la protección necesaria de la intemperie y define las características principales del espacio interior del recinto. La cubierta se desplaza sobre todo el lugar de la excavación, y está conformada por once elementos modulares construidos a manera de cerchas espaciales que cubren una luz de 20 m. formadas por elementos de madera de Teca, nodos metálicos y cables tensores en lo que conforma su estructura base, a la que se sujeta una cubierta de tela que siguiendo la curvatura de la dicha estructura genera la superficie final del elemento que cubre un área de 72 m2. por cada elemento, el área total cubierta es de 794 m2., generando un espacio de planta rectangular de 20 x 48m. Cada elemento genera en planta un triángulo con base 8m y 20m de altura, dispuestos en 3 grupos con orientación contraria y alturas diferentes, de tal manera que generen un delicado juego de volúmenes totalmente integrados dentro del resultado formal de la obra.

El perfil de los elementos modulares está definido por arcos muy abiertos para generar una forma aerodinámica que permita enfrentar las grandes velocidades del viento (max. 100 k/h) manteniendo un mínimo espesor en los componentes de la estructura. Sobre los extremos longitudinales se ubican los puntos de soporte de los elementos de cubierta conformados por un muro de contención apoyado en el vértice de mayor altura del talud de la excavación al cual se adhieren las bases de anclaje en sus tres alturas correspondientes a cada grupo de elementos, dicho muro puede considerarse el único cerramiento lateral del espacio ubicado en el lateral N-E frontal a los vientos mas frecuentes. En el extremo contrario, la cubierta se fija a unos soportes metálicos fijos y separadas a una distancia 8m. La diferencia de cota permite el acceso al espacio cubierto el cual también queda totalmente libre por los extremos transversales. . La ligereza con la que está concebida la cubierta como elemento principal del proyecto deriva como ya dijimos de su comportamiento técnico y de un intento de presencia sutil y en cierta forma transitoria sobre tan importantes y antiguos vestigios de nuestra presencia sobre la faz del planeta.

Vea también: Página del proyecto construido.

UBICACIÓN: Campo de Excavaciones Taima-Taima, Edo. Falcón.

FECHA: Proyecto: 1998 / Construcción del Prototipo 2001 / Construcción: 2003

ARQUITECTURA, DETALLES E INGENIERÍA: TECNIDEC / Grupo ESTRAN c.a.


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Cubierta Tensil para el Campo Arqueológico en Taima-Taima
Proyecto (1997-2001): Construcción (2003): [ Imágenes ]
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